Adiós, maestro
24-06-2009 13:12:37
El pianista, que brillaba en Café de los Maestros, murió a los 79 años. Fue un notable solista, admirado por sus colegas e ignorado durante largos años por el gran público.
Emilio de la Peña, pianista y compositor de 79 años, murió el lunes 22 de junio como consecuencia de una cardiopatía.
Su singular estilo como intérprete fue producto de una formación y de una sensibilidad eclécticas –afines a los universos de la música clásica, el jazz y la más exquisita concepción del tango tradicional y de vanguardia-. Con una trayectoria discontinua como profesional de la música, vivió de su vasta experiencia en el terreno del diseño industrial. Solía definirse modestamente como “un tornero que toca el piano”.
Aunque debutó siendo muy joven en la orquesta típica que dirigía su padre, y nunca se alejó del piano, llegó a estar dos décadas sin actuar en público. En los años 80 Manolo Juárez –su maestro en Armonía-, impulsó su reconocimiento como intérprete, y su colega catalán Tete Montoliú propició su debut en Barcelona. Entre más de ochenta obras (más de la mitad inéditas) le pertenecen Como debe ser (compuesta con Saúl Cosentino), Historia de papel y Zamba del buen amor (letra de Hamlet Lima Quintana), Yumbeando y Virgilio está de gira.
A partir de 2004 participó del proyecto Café de los Maestros, producido por Gustavo Santaolalla y Gustavo Mozzi, lo que le permitió gozar de un gran reconocimiento en los últimos años.
En mayo pasado había sido distinguido como Personalidad Destacada de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires por la Legislatura porteña.

1 COMENTARIOS
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Marta
Te vamos a extrañar, querido Maestro!